Un día en el Kunsthalle. | Menta de Papel

Un día en el Kunsthalle.

Blogger Traveller: Museo. Un día en el Hamburger Kunsthalle

El tema de este mes de Blogger Traveller me tiene contentísima. Es que no hay nada que me guste visitar más en una ciudad nueva (y luego de un tiempo revisitar en una ciudad conocida) que los museos. Son mi lugar de la ciudad favorito por lejos.  No sé por qué será, tal vez porque suelen ser las estructuras más majestuosas de una ciudad, porque encierran entre sus paredes cosas realmente maravillosas o quizás porque el silencio en su interior siempre me sobrecoge.

En un museo puedes encontrarte con cosas que jamás imaginaste que existían o que nunca pensaste que verías con tus propios ojos (en el museo que les presentaré ahora me pasó muchísimo). Y es que si no fuera porque existen estos lugares jamás podríamos apreciar aquellas maravillas que alguna vez un ser humano ideó y construyó.

Blogger Traveller: Museo


El Hamburger Kunsthalle desde el Außenlaster

Acá en Hamburgo hay muchísimos museos, pero el que les voy a mostrar hoy es mi favorito de todos. El Hamburger Kunsthalle. Se trata de una galería artística, con tres edificios conectados, que muestra diversas colecciones y que funciona como una máquina del tiempo que recorre desde la antigüedad hasta la época moderna. Ahí puedes ver desde Caspar David Friederich hasta Pablo Picasso o Juan Gris. Hay obras que reconocerán al instante (o al menos les sonarán un poquito) y otras que les sorprenderán por su belleza, perfección o, incluso, rareza.

Entrada del Hamburger Kunsthalle

Tiene visitas guiadas y una preciosa tienda donde venden, entre muchas otras cosas, un libro recopilatorio de la colección, con versiones en inglés y en alemán. Además de una enorme cantidad de postales y pósters de las obras del museo. Y yo que colecciono chucherías, me vuelvo un poco loca.

Bailarín afuera del Hamburger Kunsthalle

El museo además tiene una ubicación privilegiada en la ciudad, ya que está al lado de la estación central de trenes y muy cerca del centro. Caminar desde el museo por las orillas del Außenalster hasta el Rathaus es una experiencia realmente maravillosa. Y justo afuera de la entrada del museo hay un pequeño sector en donde se reúne gente a beber una cerveza, conversar y bailar.

Vista al Außenlaster desde la orilla junto al museo

Les dejo la página web del museo porque se vienen exhibiciones interesantes y si planean venir por estos lados, les aseguro que no se arrepentirán.

Stickers en un poste junto al museo

Bonus: Chile


El último día que estuve en mi país antes de venirme a Hamburgo, aproveché de pasar mucho tiempo con mi madre y visitamos juntas dos museos preciosos en la capital. Uno que me encanta desde pequeña y otro que se abrió hace poco y que visité por primera vez.

El Museo Nacional de Bellas Artes de Chile

El Museo Nacional de Bellas Artes existe desde 1910 y habita un edificio precioso, que le hace total justicia a las maravillosas obras que contiene. Una de las colecciones que se encontraba en ese momento en el museo consistía en mostrar la historia de una exposición que jamás se llevó a cabo el año 1973 (el año del golpe militar en mi país). Entonces además de mostrar la maravillosa colección original mexicana, se mostraba la forma en la que lo que sucedió en esa época afectó a los encargados de cuidarla y como se la llevaron de vuelta a México sin haberla inaugurado (junto con muchos refugiados políticos chilenos y mexicanos).

El Museo Nacional de Bellas Artes por dentro

Y el otro, es el Museo de Violeta Parra. Un museo muy joven, pero lleno de historia, ya que alberga la vida y obra de una de las artistas más significativas de mi país, que recorrió el mundo mostrando el lugar de donde venía. Una mujer llena de belleza, de creatividad, de sufrimientos, de penas y de alegrías. Componía, cantaba y tocaba canciones, bordaba en arpilleras (que estuvieron expuestas en el Louvre), pintaba, cosía, tejía. Es una de mis mujeres favoritas.

Entrada del Museo de Violeta Parra

El museo refleja fielmente quien era Violeta Parra y el legado que quiso dejar. Al entrar en el museo debes subir una escalera que tiene escrito en los laterales un poema de su hermano (Nicanor Parra, el hermano de Violeta, es un conocido poeta/anti-poeta chileno) y, al final del recorrido, los sonidos de sus canciones salen de unos troncos de árboles instalados dentro del museo.

Realmente el tema de este mes me ha gustado muchísimo. Espero que a ustedes también y, como debe ser, les invito a recorrer los museos de otras partes del mundo (no puedo esperar para ver todos los post) en el Blogger Traveller de este mes. (El enlace aún no está disponible porque Mi Dulce Melocotón aún no publica su entrada)

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